miércoles, 3 de noviembre de 2010

Aún estoy aquí

Y de espalda al piso, miro el cielo, cierro mis ojos y pienso. Ninguna imagen nitida se forma tras mis papardos cerrados, estoy tranquilo, estoy descansando, a lo lejos escucho como el viento mueve las ojos de unos arboles y así pasa el tiempo sobre mi, el día da paso a la noche, la noche da paso al amanecer y las nubes pasan sobre mi y las veo pasar. Toman forma, un perro, un gato, un elefante, esto es entretenido y las horas se desvanecen, pierdo la noción y tal vez un poco la razón.

La noche otra vez, me ha encontrado muchas veces ya, aquí recostado mirando el incesante vacio, mirando a la eternidad y empiezo mi dialogo, y el me responde a traves de las estrellas y un atisbo de entendimiento empieza a surgir, no en mi mente, si no en mi espíritu. Puedo escuchar su voz en la oscuridad de la noche, hablandome.

Quiero estar así por siempre, mirando el cielo, sin tener que preocuparme, sin tener que sentir, pero se que pronto tendre que dejar mi letargo para empezar a moverme otra vez entre los vivos, vivir y aceptar, no hay otra opción todavia, aún queda trabajo por hacer.



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