viernes, 27 de febrero de 2009

Una parte infinitesimal de mi

Los recuerdos golpean mi corazón, la nostalgia apuñala mi vientre. No me arrepiento, no quiero arrepentirme, no quiero lamentar, sólo quiero aceptar que paso y darle la cara como hombre, asumir mis actos, asumir mi debilidad, asumir mi incompetencia, levantarme (mierda de nuevo la misma piedra) sacudir la tierra de mis ropas, reflexionar, erguir la cabeza y caminar (necesito vigilar mis huellas, no vaya viajar en círculos otra vez).
Me gustaría poder sacar esto de dentro, pero no puedo, por alguna razón las lágrimas no corren cuando se descarga en mi toda la tristeza (y es una impotencia querer llorar y no poder), y a mi viene de nuevo esa sutil energía, esa linda esperanza, la inevitable fuerza que alimenta la llama de mi corazón (esa llama que un amigo dijo que era imperecedera)... Mis sueños.

domingo, 22 de febrero de 2009

Amistad y Soledad

Me encariño rápido de la gente, si es una virtud o un defecto depende mucho de mi. He caminado por este sendero ya mucho tiempo, encotrandome con gente y separandome de ella. Hace un timpo reencontre a alguien partícularmente queriro por mi, aunque la comunicación no ha sido de la mejor, es una alegría saber que ya puedo encontrarlo cuando me lo propongo.

Amigos tengo pocos, antés creía tener muchos, pero ahora me doy cuenta que no eran realmente amigos, si no gente que le guardaba cariño y que en su momento disfrutamos mas que una simple compañia, algo muy cercano a la amistad, pero sin llegar a poseerla realmente.

He aprendido a no apegarme a la gente y sobre todo creo que he crecido, fue díficil darme cuenta de ello, pero aprendi mi lección. Quiero creer eso, quiero creer que he madurado con todo esto, creo que tendré nuevamente una oportunidad y espero no mal lograrla.

La soledad nunca llego a tocar mi corazón y gracias a lo que he aprendido nunca lo llegará a tocar.