Las decisiones mas importante se pueden ver truncadas con una simple frase, con un juego inocente de miradas y con la inconstancia de la incertidumbre, donde el anhelo obsesivo no es mas que una mancha bizarra en una pared blanca, donde la espera se hace a través de siglos sin comienzo y donde una lágrima se atasca en la nada. No quiero rememorar instantes fallidos donde la cobardía se hizo presente una vez mas, clavando su puñal y destruyendo toda ilusión que no fue mas que eso, donde aun no encuentro mi constante, mi funda y mi locura, mientras que las manchas negras se combinan con mi sombra y el amargo cáliz no se posa en mis manos.
El sacrificio de la verdad que no es una mentira se ha convertido hoy en el lema del valiente caballero que ha perdido su armadura y pelea recibiendo las estocadas del enemigo en su piel de la forma mas patética para un guerrero de antaño, donde la poesía no es mas que veneno que embriaga al corazón con dulces falsedades y cubre la salvación de lo divino con ironía y sarcasmo.
Donde el hombre se ha convertido en su propio ídolo y se ha visto olvidado en el pecado de la arrogancia, sin importarle un Dios que en lo alto esta triste por ver como su creación es convertida en un matadero donde nos arrastramos intentado llegar a lo alto, un lugar donde su manos nos rescatara del abismo infernal de nuestras propias tribulaciones, donde el simple acto de agachar nuestras cabezas nos permitirá ver la luz en nuestro ser, mientras nuestro cuerpo es envuelto en sombras.
El sacrificio de la verdad que no es una mentira se ha convertido hoy en el lema del valiente caballero que ha perdido su armadura y pelea recibiendo las estocadas del enemigo en su piel de la forma mas patética para un guerrero de antaño, donde la poesía no es mas que veneno que embriaga al corazón con dulces falsedades y cubre la salvación de lo divino con ironía y sarcasmo.
Donde el hombre se ha convertido en su propio ídolo y se ha visto olvidado en el pecado de la arrogancia, sin importarle un Dios que en lo alto esta triste por ver como su creación es convertida en un matadero donde nos arrastramos intentado llegar a lo alto, un lugar donde su manos nos rescatara del abismo infernal de nuestras propias tribulaciones, donde el simple acto de agachar nuestras cabezas nos permitirá ver la luz en nuestro ser, mientras nuestro cuerpo es envuelto en sombras.
