"Estabamos solos en aquella habitación, conversabamos de tu amor y en secreto forjabamos nuestro propio futuro, acariciaba tu rostro, no podia distinguir tu silueta en la noche y el brillo de tus ojos me era difuso... Complices de un amor oculto, una sutil atracción, nos refugiamos del frio del mundo en nuestro romance secreto, caricias, abrazos, besos, dulce delirio del amor prohibido... El tiempo se nos acababa, sólo cinco minutos más... Desde ese momento te quise, aún te quiero, pero no puedo tenerte entre mis brazos, mis labios aún guardan el sabor de los tuyos y mi mano aún recorre tu silueta en mis recuerdos, cada día más efímeros..."
sábado, 23 de febrero de 2008
Desde ese día.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

1 comentario:
¬¬!
Me recordó algo no muy agradable... en fin.
Haz estado superándote... este escrito es notoriamente mejor que los demás.
Si no me crees, compara.
Abrazos. Au revoir.-
Publicar un comentario