No había señales aquel día que presagiaran lo que iba a ocurrir. Nuestros caminos separarse debían después de una larga travesía y junto al mar de la nostalgia nuestros corazones anhelaban que todo acabara sin lagrimas ni lamentos ante el futuro incierto de esta vida. Te quiero decir amigo que aquí y ahora tendrás siempre en quien confiar y a quien llamar si sientes que el peso ya es demasiado grande, amigo que partirás debes saber que el viento del norte siempre traerá tus noticias y que el aprendiz desea lo mejor al maestro.
miércoles, 27 de febrero de 2008
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1 comentario:
Los queridos siempre están donde quieren estar... por eso tú siempre estás conmigo, y yo siempre estoy contigo.
Abrazos, discípulo. Au revoir.-
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