jueves, 24 de octubre de 2013

Noche de aburrimiento.

Paso las manos por su rostro, sintió su barba mal afeitada y un sabor a café en su boca. Eran las cuatro de la mañana y había terminado de leer el libro que lo tenia obsesionado hace unos días. "Buen final" pensó, luego estirándose se levanto en busca de algo para comer, sabia que era mala hora para comer, pero su cuerpo se lo pedía. En el refrigerador no encontró algo que le llamara la atención, lo cerro desganado.

Un empleo mediocre, una vida monotoma aburren a cualquiera y sobre todo a Martín, que tenia ganas de aventuras y cosas nuevas, pero sin embargo se quedo ahí, en la espera eterna de algo que hacer. Ahora vivía sus aventuras a través de los libros y dejaba pasar los días (y la vida) frente a sus ojos sin hacer algo mas que lamentarse de lo que no hacia.

Por otro lado Monica no lo ayudaba mucho, tenia a esa mujer en sus pensamientos día y noche, y ella aun sin darle bola. Una lastima.

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