“Hay un oscuridad en su mirada, una tristeza que mantenía oculta, y sin embargo, florece con cada palabra que de su boca brota. Quería llegar a él y acoger un poco de aquel dolor, tal vez sólo lo conocía un minuto de la eternidad, tal vez yo no significaba nada para él, pero ese instinto, esa fuerza que en mi habita me llevaba, me obligaba a querer acogerlo en mi refugio, pero no encontraba las palabras, no encontraba la forma de romper esa distancia inquebrantable.
Mientras meditaba sobre esto, cigarro en mano y mirando la lluvia a través de una ventana su recuerdo acudía lentamente a mi mente, su aroma, esa sutil esencia que me conectaba con ella volvió a mis narices, la volví a sentir a mi lado, sus caricias en mi piel y la nostalgia golpeó mi corazón como siempre hace y es claro que esta sensación sólo significa que la tengo tan dentro de mi…
Estoy al borde de un acantilado y ellos están al otro, podría saltar, para alcanzarlos, ayudarlo a el y tomar la mano de ella, pero no puedo, y el acantilado se hace mas y mas grande y tan solo en un momento me doy cuenta que lo único que me detiene es yo mismo, yo y mis miedos…”
2 comentarios:
Su olor, el olor que describes, que tienta, que insita... que excita los sentidos. Es algo tan etéreo, pero a la vez sublime y espeluznantemente mortecina...
Sus manos, esas manos de las cuales te aferras estoicamente y no sueltas, aquellas manos gráciles y suaves, que emanan caricias desbordantes... y su cuello, cómo mostramos debilidad delante de un cuello... y bajamos, y encuentras los hombros, la cintura... y no imagino más por salud mental.
La esperanza es lo último que se pierde, dicen por ahí... pero el mito urbano es algo TAN manoseado...
Au revoir.-
ke extraña es la vida...
todos seducidos x un mismo aroma. todos kontemplando su belleza...
ehm... no diré mas xD
me enkantó el skrito!
stá hermoso
kuidece sposo mio
y te veré... algún día xD
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